Se muestran los artículos pertenecientes al tema Mis poemas.
Siempre veo de lejos tu figura;
tiene más luz que el sol del mediodía,
y pasa como un río; estudiaría
su nacimiento y desembocadura.
-
Quién fuera un aprendiz de tu cintura
y un aspirante de tu compañía.
Si estuviese a tu lado intentaría
ser principiante de tu comisura...
-
Enséñame algo más, no sólo verte;
quiero palpar y oler, quiero morderte
para probar a fondo tu belleza.
-
Quiero desabrocharte los botones,
que bailen juntos nuestros corazones
y ahogarme en toda tu naturaleza.
Necesito olvidar tu pupila serena,
tan azul y tan clara, y rasgar la atadura
de tu piel y tus manos; reducir la locura
que anidó en mi melena,
-
y que guarda recuerdos como granos de arena
que antes fueron castillos de pasión y dulzura.
Ahora sólo son tierra, y mi vida amargura;
es el luto y la pena,
-
porque mi sentimiento se murió como un perro
cuando le apuñalaron tus palabras de hierro.
Yo te amaba desnudo.
-
Necesito olvidar que algún día te tuve,
que mi amor se durmió con tu voz de querube,
que te quiso y no pudo... .
No me fío de ti, ya no me fío
de tu limpia sonrisa de verano,
de tu conocimiento meridiano,
ni de tu corazón grande y bravío.
-
Ya no encuentro en tu porte señorío,
ni tolero tu trato cotidiano,
ya no quiero caricias de tu mano
ni palabras de amor. Ya no eres mío.
-
Mío era el hombre que, inocentemente,
cantaba una canción, me daba un beso,
me entregaba su amor y su simiente.
-
Pero de todo aquello no ha quedado
nada, ni por mi parte; te confieso
que lo bueno de ti se me ha olvidado.
Está pasando el tiempo y consecuente
se va asentando en mí su geografía;
Hoy lo que fue sonrisa es ironía
y varios ríos corren por mi frente.
-
Hoy las personas sólo son la gente
y las ideas son una utopía;
pero detrás de mi fachada fría
late mi corazón incandescente.
-
Un día más... . Es tarde, ya es de noche
y me pesa la vida. Aún te espero
con buena cara y sin ningún reproche.
-
y dejo que la sed te reconstruya
para negarte luego por entero
que sigo siendo enteramente tuya.
Cómo pasa el amor, y cuánto suele
resistirse al final en su agonía;
Cómo llega, te ocupa y se atavía
para elevar el alma sin que vuele.
-
Cuánto aprieta el amor y cuánto duele;
cómo llena la boca y la vacía;
cómo abrasa la piel, cómo la enfría,
jugando sin que el cuerpo se rebele.
-
Cuánto quiero nombrarte y recibirte,
aunque tiemble mi voz mientras te llama,
que no hay amor que pase sin herirte.
-
Cuánto espera de ti mi sueño loco
Si la vida sin ti se me derrama
por mucho que me cueste será poco.
Fue mi cara papel y flor de loto,
testimonio del bien que te guardaba;
el espejo del alma, que entregaba
la oración a su santo más devoto.
-
¡Cuántas veces rompiste aquella foto!
-la sonrisa que siempre te miraba-.
¡Cuánta duda en tu pecho se albergaba!
¡Cuántas se arrepintió de haberla roto!
-
Yo te sigo mirando, vida mía,
como estampa fijada eternamente,
igual que te miraba el primer día.
-
Si mi rostro en papel no te besó,
no es que el tuyo le fuera indiferente;
es que el frío cristal no le dejó.
Porque te quiero tanto... hasta me envicias
a contemplar mi vida en miniatura,
quiero llegar a ti, y a tu locura,
para seguirte en todo lo que inicias.
-
Porque te tengo lejos, las noticias
plasmadas van a modo de escritura
rozándote la piel con la textura
de versos que simulan mis caricias.
-
Yo echándote de menos y tú ausente,
te busco pero ya no me conformo
con encontrar la forma de tu huella.
-
Con ganas queda el sentimiento ardiente
de hundir el corazón en cloroformo
para llegarte a modo de botella.
Una vez más te escribo. No apareces
y apenas quedan versos en mi pluma.
Ven antes de que el tiempo te consuma,
que en mi recuerdo tierno palideces.
-
Ya lo aprendí ,ya no me perteneces,
ni volverán tus olas ni tu espuma;
sólo me queda de tu mar la bruma
y la afilada espina de los peces.
-
La bruma de la mar densa y profunda
que poco a poco deja que confunda
la niebla con tu rostro adolescente.
-
La punzadora espina,cruel, sangrante,
que forma parte ya de mi semblante.
¡Dios quiera que se caiga de mi frente!
A ti, por ser mi pan, mi panadero,
el dulce que apacigua mi amargura,
la fruta fresca del amor primero.
-
Mi folio blanco, verso y escritura,
por ser la inspiración que me sorprende,
luciérnaga de mi palabra oscura.
-
Por ser tu voz el tránsito de un duende,
tu corazón un corzo malherido,
y ser tu mano la que me comprende.
-
Por darme todo en cuanto lo has tenido,
y no negarme nada ni un momento
ni pedir más de lo que te he ofrecido.
-
Por desprender lavanda de tu aliento
y oler tu cuerpo a tierra y a tomillo
yo te tomé prestado hasta el acento.
-
Por ser un hombre sólido y sencillo,
y ser el campo de mi mariposa;
por no saber de qué me maravillo:
no encuentro las espinas de tu rosa.
Navégame esta noche enamorado:
iza velas y zarpa en tu navío;
suelta el timón y, rumbo a su albedrío,
déjate discurrir por mi costado.
-
Zozobra por mi mar alborotado
hasta encallar tu cuerpo junto al mío,
y tira el ancla si un escalofrío
surca las olas de mi amor mojado.
-
Yo haré de faro en esta bienvenida,
alisaré la arena de la playa,
y adornaré tu cuello con collares;
-
luego hundiré tu barco y mis pesares,
y de tu amor, para que no se vaya,
amarraré los cabos con mi vida.
Acusador falaz y pendenciero,
¡qué poco te has fijado en mi trabajo!,
cuentas lo que te sale del badajo
pero se ve muy claro tu plumero.
-
Ladrón de firmas, impostor, ratero.
No seré yo quien lea tu legajo
porque a mi lado estás más que debajo,
destrozador de ritmos, zaborrero.
-
Aprende de una vez lo que es soneto
y déjate de insultos y sandeces
si lo permite tu cerebro prieto
-
¿No ves que entre tus pedos y tus heces
ensucias el poema, tu boceto,
y lejos de humillarme, me engrandeces?
A ti, que apareciste como un cuento
lleno de magia , lleno de ternura,
y te colaste por la comisura
del ancho muro de mi sentimiento.
-
A ti, por compartir cada momento,
sea de amor, de rabia o de locura;
por ser el fuego de mi calentura
y ser la estrella de mi firmamento.
-
Por ser mi defensor sin condiciones,
por ser el agua de mi abrevadero,
y ser la paz de mis contradicciones;
-
Por ser un sueño y ser tan verdadero,
por ser el mago de mis ilusiones;
a ti por todo y más porque te quiero.
Aras mis tierras
surcando a vivos dedos
y te me aferras
llegando a tener celos
del sol y de los cielos
-
En mí te siembras,
arrancas mis enojos,
y así florezco.
Mirándome a los ojos
sonrío y amanezco.
-
Granan mis fondos.
Te ofrezco la cosecha
y me recoges
partiendo de lo hondo.
Descanso satisfecha.
Si ya está todo dicho, todo hablado
¿Qué me vas a decir que ya no sepa ?
Así el conocimiento nos aleja
partiendo a cada uno por un lado.
-
Sólo queda llorar si no hay palabras
No queda explicación, razonamiento,
No hay contradicciones, aspavientos
susurros, entredichos ni parábolas
-
Sólo queda sentir recogimiento
y rebuscar a fondo el pensamiento
para encontrar lo solos que vivimos
-
la sarta de mentiras que decimos
mostrándonos que más vale callar.
¿Y qué queda? Llorar. Sólo llorar.
Qué temblorosa y pálida la gota,
resbala en mi ventana su agonía,
crisálida en cristal, vapor de día.
A golpe de calor su baile agota.
-
Qué temblorosa y pálida una nota
vibrando se desliza en celosía;
rocío en una hoja, poesía,
el viento la pasea y la derrota.
-
¡Qué placentera va su algarabía!
A pleno chaparrón se muere ignota.
A la aurora la mar su cuerpo ansía.
-
¿Qué gota seré yo? ¿mansa o bravía ?
¿Qué vidrio, qué color luce mi mota ?
Qué temblorosa y pálida es la mía...
Todo ser me responde si te llamo.
Si pronuncio tu nombre, hasta la cesta
de bambú de la entrada me contesta
que estás tú; me recuerda que te amo.
-
Cuando digo tu voz la vida aclamo
que viviendo a tu lado no me cuesta
proseguir el camino de mi apuesta
guarecida al amparo de tu mano.
-
¡Qué bonito tu nombre, qué sedoso!
A mi boca le viene a la medida
recitarlo de un modo afectuoso.
-
Susurrándolo, a veces, se me olvida
el alcance de ser tan poderoso:
Todo lleva tu nombre en esta vida.
Por tu voz habla otoño lento y suave,
de amarillos y ocres colorida;
se me queda la mía contenida
mirando hojas volar como las aves.
-
Por tu voz melodía dulce y grave,
al pasar la palabra consolida
y se quiebra la mía, voz perdida,
escuchando el susurro de tu clave
-
La armonía en tus labios es un halo
de lo onírico, ensueño fastuoso
que reaviva emociones cual regalo.
-
Tu silencio me duele y si no siento
el arrullo en mi pelo tembloroso
lo busco en el vaivén que lleva el viento
Te siento como siente la arena a su desierto,
las dunas conquistadas y tú el mayor experto;
tu voz manda en el viento, sutil me arremolina
moviendo toda tuya mi piel de arena fina.
-
Te intuyo como al tigre nombrándose mi dueño
que espera cauteloso para cazar mi sueño
el brillo de tus ojos fijado entre los sauces
y en tu pasión me siento gacela entre tus fauces
-
Te siento agua de fuego para mi sed sin forma,
quietud en movimiento, la fuga que retorna,
desesperada espera,azar echado a suertes,
verdugo de la vida que me evita la muerte.
-
Te llamo con el alma, con voz y con aliento,
y espero tu respuesta. Si llega, en el momento
cada uno de los poros de mi alma esteparia
se abre y te recibe de forma imaginaria.
-
Y cuando más te siento, es cuando me abandono
contigo en el silencio buscando de tu abono,
te atrapo entre las piernas,y muero entre la calma
si esparce por mi cuerpo sangre blanca tu alma.
Alma mía, delirio, habla conmigo a solas;
comparte tu silencio con mis ganas de oirte,
cuéntame tu secreto, muéstrame tus dolores
y yo los haré perlas que adornarán tu cuello
-
Vida mía, cariño, abrázame con fuerza,
como si abriera el mundo sus fauces despiadadas,
que yo haré de tus miedos la luz de la mañana,
para que te despiertes sólo cuando tú quieras.
-
Alma mía, delirio, habla conmigo a solas
desnúdate sin prisa, toca mi cuerpo,¡ven!.